Desarrollo Rural Participativo

pic_druralEl desarrollo comunitario requiere un gran esfuerzo y la colaboración entusiasta de las partes, elementos indispensables para su consolidación. En GCM buscamos dejar atrás la cultura del paternalismo y en su lugar fomentar el trabajo participativo de la comunidad.

Como parte de los proyectos para la mejora en la calidad de vida a nuestro alrededor, desde inicios de 2011 estamos llevando a los habitantes de las comunidades aledanas a nuestras granjas la capacitación que requieren para incrementar su productividad, para aprovechar sus recursos naturales sin contaminar y para que conozcan métodos distintos a los tradicionales, los cuales muchas veces no dan el rendimiento adecuado.

Previo a su implementación fue necesario un estudio en varias comunidades de Veracruz y de Puebla, aquellas donde el rezago es persistente, focos de gran interés para nosotros. Bajo un plan de trabajo a largo plazo, pretendemos continuar después con otras localidades, sin que ello signifique que se descuidarán unas u otras pues se contemplan proyectos permanentes.

No hay prisa. Estamos conscientes que, para acabar con los obstáculos que muchas veces impiden o retrasan el desarrollo autosustentable entre ellos la falta de tecnificación y de organización, es necesario un cambio de mentalidad y que con el tiempo las nuevas prácticas sean parte de los usos y costumbres.

Detectamos que son principalmente el intermediarismo, las plagas y enfermedades en los cultivos, sequías y falta de equipamiento las causas que dan lugar a un estancamiento en los niveles productivos y sociales. El desarrollo autosustentable es la clave para el inicio de una mejora en los niveles de vida.

Esta Evaluación Rural Participativa, efectuada durante cinco meses en 2010, sirvió para conocer las necesidades de cada zona, sus fortalezas y debilidades. Pero no actuamos de manera unilateral: en cada lugar dialogamos con los ejidatarios, con sus agentes municipales y representantes civiles; fue así como pudimos disenar el plan de acción específico para cada grupo y cada poblado.

Se trata de talleres, charlas, cursos y todo aquello que brinde herramientas para que el propio campesino, el capricultor, el ama de casa e incluso los ninos desarrollen sus capacidades y puedan implementar lo aprendido en su vida cotidiana para así coadyuvar al crecimiento productivo, económico y social de sus regiones.

Actualmente estamos trabajando en algunas localidades, como Frijol Colorado, Loma Larga y Xaltepec, en Veracruz, así como Guadalupe Libertad y Santa Cecilia Tepetitlán, en Puebla. En coordinación con instancias como la Universidad Veracruzana (UV), el Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA) y la Unidad de Capacitación para el Desarrollo Rural (Uncader) hemos efectuado:

– Implementación de parcelas demostrativas para mostrar cómo sacar mejor provecho a las siembras.

– Talleres de Abonos Orgánicos y Huertos de Traspatio en microtúnel con el fin de instruir a los ejidatarios, así como a estudiantes y profesionistas en la materia interesados, sobre los métodos para producir más y mejores cultivos, además de fabricar su propio fertilizante con insumos naturales, redundando todo esto en prácticas económicas, no agresivas con los suelos, sustentables y que propicien una larga vida a las tierras productivas”.

– Cursos de Cultura de la Legalidad en escuelas, dirigido a estudiantes de secundarias y telesecundarias, que tiene el propósito de desarrollar competencias para el fomento al respeto del marco legal en nuestro país.

– Talleres de Apicultura y próximamente de Caprinocultura para desarrollar competencias entre los pobladores con técnicas adecuadas.

Una parte fundamental en nuestras labores es crear el enlace entre los grupos organizados de las localidades con las instancias adecuadas en el Gobierno, con las instituciones educativas, asociaciones civiles y organismos; asesorarlos en cuestión de los trámites a realizar; gestionar apoyos, siendo a la vez negociadores y parte de los proyectos integrales.

También, donamos materia prima para la producción, recursos materiales y humanos en todo el proceso.

Nos complace darnos cuenta del interés que existe por estas actividades, a las que se han sumado amas de casa y madres solteras, estudiantes desde nivel secundaria, profesores, campesinos, todos con el deseo de poner en práctica lo aprendido.